En
este espacio encontrarás una introducción a los principios
escenciales del vuelo, aplicados a la simulación.
Luego de leer esta sección te aconsejamos que vayas
al simulador y empieces a practicar.
1.- Los mandos de control
Este capítulo
va dirigido a los más inexpertos. Tiene como
fin conocer y controlar los mandos básicos
de un avión, ponerlo en el aire y llevarlo
de nuevo a tierra con seguridad. Una vez que dominemos
elementalmente el avión, estaremos en condiciones
de sacarle el máximo rendimiento.Casi todos
los aviones se controlan a través de sus tres
ejes: Dirección, Profundidad y Alabeo (Fig.
1). Para ello disponemos de unas superficies móviles
de control que actuan sobre cada uno de los ejes.

Dirección:
Se controla con el timón de dirección,
la superficie movil vertical en la cola del avión.
Hace que el avión cambie de rumbo sin inclinarse.
Es utilizado en los despegues y aterrizajes para
controlar la dirección del avión cuando
está rodando. También para compensar
desviaciones debidas al viento u otros factores.
Para controlarlo se usan las teclas del pad numérico:
[Ins]: izqda. [Intro]: dcha. [5]: centrar el mando.
En el avión real serían los pedales.Alabeo:
Se controla con los alerones, que son las superficies
móviles en el lado exterior de las alas. Su
fin es tumbar (alabear) el avión a los lados
para conseguir que este gire. Es el mando real y
efectivo de giro del avión. Lo controlamos
con el joystick o pad numérico: Izquierda
o [4]: izqda. Derecha o [6]: dcha. Neutro o [5]:
centrar el mando.
Este mando se puede
usar conjuntamente con el de dirección, actuando
los dos a la vez (vuelo coordinado), o bien por separado
(vuelo descoordinado). Por defecto, nuestro avión
arranca siempre con los mandos coordinados. Profundidad:
Se controla con el timón de profundidad, la
superficie movil horizontal de la cola del avión.
Es el responsable de que el avión suba o baje.
Se usa también con el joystick o el pad numérico:
Empujar o [8]: abajo. Tirar o [2]: arriba.
Otros mandos:
Flaps: Son las
superficies móviles del lado interior de las
alas. Su función es modificar el perfil alar
en ese punto, aumentando la sustentación y
reduciendo la velocidad. Los utilizamos cuando es
necesaria una velocidad baja de vuelo, por ejemplo
en despegues y aterrizajes. Se usan con las teclas
de función [F5] a [F8].
Gear: Es el tren
de aterrizaje. Todos sabemos ya lo que es y para
que sirve. Sólo comentar que lo guardaremos
inmediatamente después de despegar, y lo desplegaremos
un poco antes del aterrizaje, cuando tengamos la
pista casi a la vista y permiso de torre para aterrizar.
Se activa con la tecla [G].
Brakes: Son los
frenos del tren de aterrizaje, de las ruedas de nuestro
avión. Se usan para frenarlo cuando rodamos
por la pista. Actuamos sobre el freno manteniendo
pulsada la tecla [.]. También tenemos mando
individual para cada lado, con las teclas de función
[F11] y [F12].
Airbrakes o Spoilers:
Son los frenos dinámicos del avión,
unas superficies que se levantan en las alas rompiendo
el perfil alar, de forma que el avión baje
más de prisa y reduzca la velocidad de vuelo.
Los activamos con la tecla [-].
Trust o Engine:
Es el mando de gases, el acelerador del avión.
Este mando es más complejo y requiere explicación
aparte para cada avión, ya lo iremos viendo.
En líneas generales se usa con las teclas
de función: Cortar motor: [F1]. Decelerar:
[F2]. Acelerar: [F3]. Gas a fondo: [F4].
Existen
muchos mandos más, ya los iremos viendo a
medida que los necesitemos. Pero estos son los básicos
para poder despegar por primera vez y darnos un paseo
aéreo con toda tranquilidad. 2.- Los mandos
de control
Bueno, ya conocemos los mandos
básicos para poder poner en marcha nuestro "Gavioto" y
empezar a dar los primeros saltos. :-)
Continuamos entonces con la maniobra
básica del avión, esto es, rodar hasta
la pista, despegar, dar una vueltecilla y volver al
suelo en una sola pieza.
Aunque parezca una tontería,
rodar por la pista (taxiing) no es algo tan sencillo
como parece. No sería la primera vez que nos
encontramos con la necesidad de abortar un despegue
porque nos vamos para los lados, o que un aterrizaje
que ejecutábamos perfectamente, termina en el
sembrado de la derecha pocos segundos después
de tocar pista.
La respuesta al mando de dirección
cuando rodamos por el suelo es muy sensible a las variaciones
de velocidad, y deberemos tenerlo presente en todo
momento. Cuando el aviòn circula a baja velocidad,
el mando es muy sensible, actuando rápidamente
a cualquier solicitud que le hagamos. A medida que
aceleramos, la nariz del avión comienza a levantarse,
perdiendo presión sobre el suelo la rueda delantera,
y por consiguiente, perdiendo efectividad de mando.
En este caso deberemos mandar con más energía
para conseguir el mismo efecto.
Como norma general, cuando circulemos
por las pistas de rodaje, lo haremos a una velocidad
máxima no superior a los 20 nudos. Siempre vigilaremos
el tráfico existente; recuerden que con la opción "Crash" activada,
si alcanzamos a un avión en tierra, o este nos
alcanza a nosotros, nuestro viaje termina pronto. Luego
siempre atentos a las vistas laterales para evitar
colisiones.

Vamos a arrancar y acercarnos
hasta la pista. Para ello haremos un chequeo previo:
Spoilers replegados, Flaps en posición 0, todos
los mandos en neutro, frenos de estacionamiento desenclavados.
Es el momento de accionar con cierta energía
el mando de gases, para inmediatamente después
reducirlo a sólo dos o tres puntos sobre la
posición de "ralentí" (idle). Con ello
conseguimos que el avión comience a rodar y
se mantenga en una velocidad de unos 10-15 nudos. Cuanto
más pesado sea el avión, más enérgico
debe ser este primer empuje.
Circulamos hacia la cabecera de
la pista que nos hayan asignado en torre para despegar,
siempre vigilando la velocidad (frenando si es necesario)
y los aviones a nuestro alrededor. Procuraremos ir
centrados en la pista de rodaje, o bien llevando las
ruedas del tren posterior centradas respecto a la linea
central cuando la tengamos. Recuerden que deben ser
las ruedas traseras las que vayan centradas, pues en
aviones grandes (DC9) al tomar curvas se nos pueden
salir por el verde. Durante este trayecto pondremos
los flaps en posición de despegue (20) [F7].
Llegamos hasta el punto de espera
de entrada en pista, que suele estar marcado por una
o dos líneas amarillas transversales, contínuas
o discontínuas. Siempre pararemos antes de sobrepasar
esta línea, a no ser que tengamos permiso de
torre para hacer un despegue inmediato (Rolling Takeoff).
¡¡ Nos vamos al aire !!
Ha llegado el momento de la verdad.
Vamos a realizar nuestro primer despegue. La torre
nos da confirmación para entrar en pista y marcharnos
(Takeoff Clearance). Estamos en el punto de espera,
miramos a los lados para comprobar una vez más
que no hay tráfico. Arrancamos de nuevo y entramos
en pista, virando para alinearnos lo mejor posible
con la línea central (blanca discontinua). Volvemos
a parar, comprobamos una vez más: flaps 20,
mandos en neutro.

Accionamos el mando de gases progresivamente
(nunca de golpe) hasta el régimen de potencia
máxima. La carrera de despegue ha comenzado,
y corregimos cualquier desviación con la dirección
del avión, teniendo en cuenta lo dicho anteriormente,
que será menos sensible cuanto más deprisa
rodemos. Continuamos acelerando hasta la velocidad
de rotación. (Se entiende por rotación
el momento en que el avión levanta la rueda
delantera, "rotando" sobre las traseras para empezar
a elevarse. Esta velocidad depende de cada avión:
Cessna-80 nudos, Lear-120 nudos, DC9-160 nudos).

Una vez alcanzada esta velocidad,
lo normal es que el avión despegue por si solo.
Si no lo hace, le ayudaremos tirando suavemente del
joystick hacia atrás, pero siempre con mucha
suavidad. El avión debe elevarse lentamente,
sin brusquedades, manteniendo la alineación
con la pista. Procuraremos no perder nunca de vista
el horizonte. En caso necesario y si vemos que el avión
levanta la nariz en exceso, empujaremos suavemente
el joystick para bajárselo, manteniendo siempre
la línea del horizonte a la misma altura relativa
respecto a la ventana del avión. Cuando el variómetro
(*) indique velocidad positiva de ascenso, replegaremos
el tren de aterrizaje. Ojo, al replegarlo disminuimos
la resistencia al aire, y el avión tiende de
nuevo a levantar la nariz. Corrija con suavidad,
sin saltos, siempre con movimientos suaves de la palanca.
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(*) Nuevos instrumentos que hemos
usado hoy:
Altímetro:
es el reloj que nos indica la altura relativa del avión
respecto a la referencia que tomemos. Es una esfera
graduada de 0 a 9 con dos agujas, una larga que indica
pies, y otra corta que indica miles de pies. Cada división
son 100 pies. Al fin y al cabo es un barómetro,
es decir, mide presión atmosférica. Pero
lo podemos calibrar de forma que marque la altura real
en cada punto. Esto lo haremos antes de despegar pulsando
la tecla [B]. En ese momento, el altímetro marcará
la altura real del aeropuerto seteando la presión atmosférica
actual.
Variómetro:
es el reloj que nos indica la velocidad de desplazamiento
vertical del avión. Es una esfera con una única
aguja, y dos escalas simétricas, una por arriba
y otra por abajo. Nos dice si el avión está subiendo
o bajando, y a qué velocidad lo hace. Normalmente
está graduado en centenas de pies por minuto.
Velocímetro
o anemómetro: es el reloj que nos indica la
velocidad de desplazamiento horizontal del avión.
Nos indica la velocidad expresada en nudos. 1 nudo
= 1 milla/hora = 1,852 Km/hora. Este instrumento puede
indicar la velocidad de dos formas diferentes:
TAS (True Airspeed) o IAS (Indicated Airspeed). Esto
se configura en las preferencias de realismo. Normalmente
se vuela en IAS.
3.- Vuelo nivelado
y virajes
Ahora vamos
a hacer un "Tráfico",
es decir, un recorrido rectangular que comienza en
la pista, despegue, vuelta atrás por el rumbo
contrario al de pista y aterrizaje en el mismo rumbo
que el despegue. Con ello aprenderemos a virar y estabilizar
el avión en vuelo, y a aterrizar de forma segura.
Cómo nivelarnos...
Bueno, pues nos encontramos subiendo
lentamente, con velocidad de ascenso uniforme y estable
(vigilando la aguja del variómetro), con los
flaps aun en posición de despegue (20) y el
tren de aterrizaje ya metido. Comprobamos que en nuestra
Cessna de aprendizaje estamos volando a una velocidad
que oscilará entre los 70 y 80 nudos. Hemos
despegado de la pista 36 de Meigs y mantenemos un rumbo
de 0 grados (fijense en la brújula o compás
(*). La inclinación del avión no será excesiva,
a riesgo de entrar en pérdida. La mantendremos
entre unos 15 o 20 grados respecto a la horizontal.
Ahora vamos a empezar a poner
al avión en configuración de vuelo de
crucero (limpiar el avión). Lo primero es recoger
los flaps, pero ojo, nunca de golpe, ha de hacerse
por pasos, paulatinamente. Quitamos un primer punto
de flaps. Observamos que el avión nuevamente
se desestabiliza, tiende a bajar el morro ya que le
hemos eliminado parte de la sustentación extra
que le proporcionan los flaps. Lo corregimos con movimientos
muy suaves de profundidad. Comprobamos que además
el avión se acelera, por lo que empezamos a
bajar el régimen del motor también con
suavidad.
Quitamos un punto más de
flaps, actuando de la misma forma sobre la profundidad
y el motor, hasta conseguir que los flaps queden completamente
replegados. Durante toda esta maniobra procuraremos
varias cosas:
-
Que
la velocidad del avión no varíe mucho
(en la Cessna mantener unos 80-100 nudos en el
anemómetro).
-
Que
la velocidad de ascenso sea constante, es decir,
conseguir que la aguja del variómetro no
oscile demasiado.
-
Que
la inclinación del avión tampoco
sufra alteraciones, mantendremos siempre la línea
del horizonte en una posición fija relativa
a la ventana de nuestro avión.
Todo ello se consigue a base de
práctica y dosificando correctamente los mandos
de profundidad y motor.
Un
inciso: Por qué todo este empeño
en que la subida sea lo más suave posible?
Pues porque en el simulador no vamos a notar nada,
pero si lo estuvieramos haciendo en un avión
de verdad, a veces los cambios bruscos (o no tan
bruscos) de altura, o variaciones en la velocidad
de ascenso, se pueden convertir en sensaciones realmente
insufribles, notando como nuestras pobres tripas
corretean de arriba a abajo por dentro de nuestro
cuerpo sin control alguno. Y aquí estamos
para llevar el avión de la forma más
real posible, no para picar o subir cuando nos salga
en gana. (Bronca-Coordinator dedicada a los autores
de los vídeos en los que entran a pista como
si fueran a matar al toro. :-)
Bueno, pues ahora que tenemos
el avión en configuración de vuelo, empezamos
a bajar el morro para quedarnos en una altura determinada.
En esta ocasión volaremos a 2000 pies. Normalmente
la altura del circuito de tráfico suele ser
de 1000 pies sobre el campo. En Meigs (nuestro campo
de pruebas) esta altura sería de 1700 pies,
pero redondeamos al entero de mejor lectura para facilitar
las cosas, es decir, 2000 pies. Como conseguimos esa
altura estable? Pues sencillo, pero con cuidado de
no movernos más de la cuenta. Iniciamos picando
ligeramente el avión, observando que la aguja
del variómetro marca cada vez menos velocidad
de ascenso. Bajamos a la vez la potencia del motor
progresivamente, dejando que el avión acelere
hasta una velocidad de crucero de 120 nudos, pero sin
pasarnos de ella tampoco. Poco a poco vemos que es
necesario ejercer menos presión sobre el joystick
para que el avión vuele en posición horizontal.
Todo ello lo haremos lentamente,
logrando que el variómetro marque 0 cuando hayamos
conseguido nuestros 2000 pies de altura. En este momento
comprobamos que el motor irá entre un 60% y
80% de potencia, que el mando de profundidad irá ligeramente
picado. Y conseguimos mantener la altura y velocidad
jugando ya solo con el motor y el compensador de profundidad,
con uno o dos puntos arriba o abajo en cada uno de
los mandos. (Compensador: teclado numérico,
subir [1], bajar [7]). Mantendremos la altura y velocidad
SIN el piloto automático. Hay que aprender a
volar ! :-)
Un viraje de libro. :-)
Bien, pues volamos en este momento
a 120 nudos y 2000 pies, SIN (repito) piloto automático,
y nos disponemos a hacer el primer viraje.
- Requisitos imprescindibles
en la maniobra: NO variar ni la altura
ni la velocidad, y si lo hacemos que sea en el
menor grado posible. Y cambiar al rumbo deseado
sin hacer eses, entrando en él a la primera.
En condiciones climatológicas
favorables, es decir, sin viento, iniciamos un viraje
a izquierda, mandando sobre los alerones de forma decidida
pero suave. El ángulo de inclinación
del avión será de unos 30 grados. En
el horizonte artificial (*) tenemos una escala graduada
que nos da esta inclinación, pero como regla
visual, sabremos que esta inclinación se logra
aproximadamente cuando, volando a una altura estable,
el horizonte toca la esquina superior de la ventana
del avión. Mantenemos esa inclinación
durante el viraje, cambiando hasta el rumbo
270.

Hay que tener en cuenta
que al inclinar el avión, perdemos parte de
la componente vertical de sustentación, por
lo que tenderá a meter el morro hacia abajo.
Lo corregimos con movimientos muy muy suaves del joystick
o incluso del compensador, haciéndole mantener
la altura. Es lo que se llama "sujetar" al avión
en el viraje. Empezamos a nivelar el avión de
nuevo cuando nos falten unos 15-20 grados de viraje
sobre el rumbo previsto. Esto que acabo de decir es
muy relativo, pues depende de la inclinación
del avión y de la diferencia en grados sobre
los rumbos, pero en esta ocasión nos vale.
Conseguimos que el avión
quede horizontal justo cuando el compás marque
el nuevo rumbo, ni antes ni después. Para ello
solo hace falta práctica, mucha práctica
:-)
Volamos recto en este rumbo durante
un minuto, luego hacemos un nuevo viraje a babor hasta
el rumbo 180. Continuamos volando hasta dejar la pista
a nuestras 7 (imaginen que el avión es una
esfera de reloj horizontal y las 12 coinciden con el
morro del avión). En ese momento iniciamos el
tercer viraje a rumbo 90. Ahi quedamos hasta el siguiente
punto, dispuestos ya a aterrizar.


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Notas:
- Un avión en vuelo no
se dirige como un coche. En un coche giramos el volante
y el coche gira, volvemos a neutro y deja de girar.
En un avión no ocurre así. Si mandamos
aleron a la izquierda, el avión vira a la
izquierda, pero cuando volvemos el mando al neutro,
el avión sigue virando a la izquierda. Para
nivelarlo es necesario mandar a la derecha con casi
la misma intensidad que lo hicimos hacia el lado
de giro. Depende de cada avión la capacidad
que tenga de autoestabilizarse.
- Cuando volamos con viento,
hay que tener en cuenta la dirección e intensidad
de éste. Si viramos hacia el viento, el avión
conseguirá algo más de sustentación,
al aumentar su velocidad relativa respecto al viento.
En este caso no "sujetaremos" al avión, sino
que picaremos ligeramente para mantener la altura.
Si por el contrario viramos a favor del viento, tendremos
que sujetarle con algo más de energía.
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(*) Nuevos instrumentos que hemos
usado hoy.
Brújula
o compás: Tenemos dos dentro de nuestro avión.
Uno es el compás magnético, la brújula
real del avión. Es un marcador digital de números
grandes que en la Cessna se encuentra en la parte superior
derecha del tablero de mandos, y en el Lear en el montante
central de la ventana del avión. Nos marca el
rumbo magnético real. El otro compás
es el giroscópico. Es el reloj que hay a la
izquierda del variómetro. Este compás
marca el rumbo relativo del avión respecto a
la última calibración hecha. Por eso
en ocasiones marca rumbo distínto que el compás
magnético. Se calibra en cualquier momento pulsando
la tecla [D].
Horizonte
artificial: Es un instrumento de gran importancia,
nos da información acerca de la posición
del avión en el espacio sin necesidad de tomar
referencias visuales externas. Indica tanto la inclinación
longitudinal como transversal del avión en todo
momento. En la Cessna se encuentra a la izquierda del
altímetro.
Pues a practicar !!!
4.- El aterrizaje
Bueno, pues seguimos. Los había
dejado dando vueltas alrededor de Meigs. Imagino que
a estas alturas todo el mundo sabe ya estabilizar el
avión en vuelo y virar al rumbo deseado, no?
Muy bien, así me gusta. :-)
Pues vámonos al suelo de
nuevo, que ya es hora. Nos tomaremos unas cañas
en el bar de pilotos y luego entraremos al aula para
empezar a explicar la teoría de los instrumentos
de vuelo.
Tomar tierra: ni más
ni menos, la justa ! :-)
Esta es sin duda la maniobra más
importante y la que encierra mayor grado de dificultad
y peligro a la hora de pilotar un avión. Deberemos
tener los ojos bien abiertos y la mente despierta si
no queremos terminar en más de una pieza.
Métodos para aterrizar
hay muchos, pero no vamos a explicarlos todos. Sólo
el más común y posiblemente el más
seguro. Recuerden que será en condiciones climáticas
favorables, ya veremos más adelante como lo
haremos con vientos cruzados, etc.
En la aproximación y aterrizaje
debemos controlar varios aspectos diferentes: la altura
de vuelo, la velocidad, la tasa de descenso, la alineación
con la pista y la estabilidad lateral. En el suelo
controlaremos la acción de los frenos y la alineación
en pista. Parecen muchas cosas a la vez, no? Pero no
es tampoco tan complicado, ya lo verán.
Bien, pues nos encontramos a nuestros
2000 pies de altura y volando a 120 nudos. Una vez
que tengamos permiso de torre para aterrizar (Landing
Clearance), nos dispondremos sin demora a acercarnos
a la pista. Haremos nuestro último viraje a
izquierdas hacia el rumbo 360, de la forma que ya sabemos.
Deberemos estar alineados con la pista en ese momento,
y a una distancia aproximada de unas 7 millas para
aprender. Luego podremos reducir la distancia.
Voy a adelantarme un poco con
la orientaciòn visual, pero solo para poder
alinearnos correctamente. Desde el aire es dificil
calcular distancias, pero hay un truco
para tener la pista justo delante de nosotros: trazen
una línea imaginaria que sale del extremo de
la pista, como una continuación de ella. Esa
línea la llevaremos hasta debajo de nuestro
avión, tomando referencias sobre el terreno
por donde pasa esa supuesta línea. Lo que haremos
será intentar montarnos en ella, como si fueramos
a hacer equilibrio sobre un cable y seguirlo. De esa
forma la pista queda justo delante
de nosotros, y que tendremos que hacer pocas correcciones
para mantenernos alineados. Estas correcciones las
haremos de momento siempre con alerones. Es importante
también tomar alguna referencia en la ventana
de nuestro avión, para saber donde está el
eje y poder tener la certeza de dirigirnos derechos
al punto deseado.

Una vez enfrentados a la pista,
lo primero que haremos es cortar motor progresivamente,
con el fin de iniciar nuestra bajada y verificarla
con la lectura del variómetro. Mantengan una
velocidad vertical de unos 500 pies/min máximo.
Ahora sacamos un punto de flaps
[F6]. Atentos al movimiento del avión. De la
misma forma que al despegar nos afectaba la estabilidad,
aquí notaremos lo mismo: al sacar flaps el avión
gana sustentación y tiende a subir un poco el
morro, por lo que corregiremos
SUAVEMENTE picando el avión y manteniendo la
misma velocidad de descenso.
Es el momento de sacar el tren
de aterrizaje [G]. El efecto es el contrario, nos proporciona
cierta resistencia al avance, con lo que el avión
se frena y tiende a meter el morro. De nuevo corregimos
SUAVEMENTE tirando del joystick. Volvemos a comprobar
la velocidad de descenso y el anemómetro, que
marcará una velocidad de aproximación
de unos 80 nudos.
Sacamos otro punto de flaps [F7],
nueva corrección para mantener el morro en su
posición y para estabilizar la velocidad. Si
es necesario actuaremos sobre el mando de gases.
Nota antes de seguir: En todo
este proceso siempre vigilaremos la alineación
con la pista, es importante no perderla. Y algo muy
importante que me dejaba en el tintero: al aterrizar,
en contra de lo que pueda parecer, la altura del avión
la regulamos con el motor. A más motor, menos
bajaremos. La velocidad de traslación la controlaremos
con el ángulo de ataque del avión. Cuanto
más levantado llevemos el morro, más
despacio volaremos. Sobre el papel parece complicado,
pero en la práctica verán que no es
así. Lleven el morro un poco levantado sobre
la horizontal, en un ángulo que nos permita
volar a una velocidad de unos 70-80 nudos. No bajen
de esa velocidad pues podemos entrar en pérdida
y tomar más tierra de la prevista. Con el motor
actuaremos suavemente, dando gas si la velocidad de
descenso es excesiva, y cortando si no conseguimos
que el avión baje. Pero repito, siempre SUAVIDAD.

Actuando de esta forma poco a
poco veremos que la pista se nos viene encima. El punto
de aterrizaje suele ser siempre entre las dos marcas
de toma (Touchdown Zone), unas rayas blancas longitudinales
en los lados de la pista y al comienzo de esta. Ahí es
donde nos dirigiremos para tomar tierra, aunque si
la pista es larga, podremos tranquilamente sobrepasarlas
y tomar más lejos.
Cuando estemos ya cerca de ese
punto, deberemos tomar una decisión importante:
Aterrizar o no aterrizar? Pues depende de nuestra posición.
1.- Si estamos fuera de pista
por un lado, si estamos demasiado altos aun, si el
morro del avión no sigue la pista, etc... decidimos
NO aterrizar (Missed Approach). Damos gas progresivamente
pero sin demora y nos vamos otra vez al aire como si
estuvieramos despegando. Hay que intentarlo de nuevo,
dar la vuelta y repetir el proceso.
2.- Si nos hemos quedado cortos
y no llegamos a la pista es mejor que tomemos también
la decisión de NO aterrizar, aunque con la práctica
podremos elevarnos un poco a base de motor (recuerden
esto siempre, si levantamos el morro tenemos el peligro
de entrar en pérdida) y llegar a la pista.
3.- Si estamos en buena posición
la decisión es terminar el aterrizaje. Es el
momento final, el más crítico. Haremos
dos cosas simultáneas y con suavidad (siempre
suavidad): levantamos el morro del avión para
frenar nuestro avance y cortamos motor poco a poco.
De esta forma el avión entra en una pérdida
por derecho, pero ya a escasos metros del suelo, y
toca con las ruedas sin brusquedades. Estamos en tierra
!!
Sólo nos queda cortar completamente
el motor y rodar por la pista, recordando lo que vimos
en el tema de rodaduras. Aplicamos frenos de rueda
progresivamente [.] hasta detener el avión.
Todo ha acabado felizmente. :-)
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No se preocupen si
al principio el avión da un bote o dos antes
de quedarse en el suelo, con el tiempo aprenderán
a hacerlo con suavidad. Lo importante es no perder
la línea
de la pista y no romper el tren (y los dientes) con
saltos bruscos. Antes de tomar tierra a trompicones,
es preferible levantarnos de nuevo y volver a intentarlo.
Ahora lo único que queda es practicar,
con el tiempo podrán aterrizar aviones mas grandes
y complicados y volar los vuelos de la línea aérea.

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